
Creo que el
título lo dice todo, pero he leído esta noticia y no he podido resistirme a comentarla. Una turista inglesa ha sido
detenida en el mayor centro comercial del mundo,
el Dubai Mall, por una denuncia interpuesta ya que iba "indecentemente vestida".
Al parecer, el
Ministerio de Relaciones Exteriores confirmó la noticia y agregó que había sido arrestada y acusada pero se habían retirado los cargos. Lo más llamativo es que no ha sido la primera persona (y me temo que no será la última) que se han visto sometidos a las leyes del país. Sin ir más lejos, este año,
dos personas de 26 y 24 años fueron
detenidos y encarcelados durante un mes solamente
por besarse en un restaurante... ¡de locos!
La página web de
Relaciones Exteriores de Emiratos Árabes Unidos dice lo siguiente:
Usted debe respetar las tradiciones locales, costumbres, leyes y religiones en todo momento y ser conscientes de sus acciones para asegurarse de que no sean una ofensa a otras culturas o creencias religiosas
Las mujeres deben vestir modestamente cuando estén en las zonas públicas, como centros comerciales. La ropa debe cubrir la parte superior de los brazos y las piernas, y la ropa interior no debe ser visible. Las muestras públicas de afecto no están bien vistas, y se han producido varias detenciones por besar en público
Lo primero que debo decir ante esta noticia, es que me parece
denigrante para la mujer que se la deba imponer cómo vestir, que tenga que ir tapada y que no sea libre de decidir sobre su vida y sobre ella.
Pero quizá lo más "gracioso" de todo esto, y a colación con el debate que ha habido recientemente en nuestro país sobre el uso del velo, es que
ellos nos obligan a respetar sus leyes y costumbres, con penas de cárcel y arresto, pero en cambio nosotros
tenemos que respetar sus leyes y costumbres en nuestro país, que se dice pronto, con manifestaciones como el uso del velo o del burka.
¡¡Para echarse las manos a la cabeza!!